Termina la jornada, pero el trabajo sigue dando vueltas en la cabeza. Llegan el fin de semana o las vacaciones y desconectarse resulta difícil. A esto pueden sumarse cansancio constante, irritabilidad, problemas para dormir o una sensación creciente de falta de motivación.
Estas situaciones pueden ser señales de que las exigencias laborales están afectando el bienestar emocional, de acuerdo con Computrabajo, que identificó cinco indicadores para reconocer el desgaste y tomar medidas antes de normalizarlo como parte de la rutina profesional.
Uno de los riesgos vinculados con el estrés laboral crónico es el burnout o síndrome de desgaste profesional. La Organización Mundial de la Salud lo reconoce como un fenómeno ocupacional, no como una enfermedad, y lo relaciona con agotamiento, distanciamiento mental o actitudes negativas hacia el trabajo y una reducción de la eficacia profesional.
La conversación sobre salud mental en el trabajo cobra relevancia también frente a los indicadores de bienestar en México. Según el Módulo de Bienestar Autorreportado 2026 del INEGI, citado en el comunicado, 21.8% de la población presentó indicios de ansiedad y 13.4% de depresión. Computrabajo precisa que estos datos no corresponden exclusivamente al ámbito laboral.
¿Cuáles son las señales de desgaste laboral?
Computrabajo identifica cinco señales que pueden advertir sobre un deterioro físico y emocional relacionado con las condiciones de trabajo.
La primera es el cansancio persistente, es decir, un agotamiento físico o mental que dificulta realizar las actividades cotidianas aun después de descansar.
La segunda es la dificultad para desconectarse: seguir preocupado por pendientes y responsabilidades durante las noches, fines de semana o vacaciones.
También pueden aparecer alteraciones del sueño y malestares físicos, como insomnio, dolores de cabeza, tensión muscular o problemas gastrointestinales asociados con el estrés.
Otra señal es la pérdida de motivación, que puede manifestarse como apatía, irritabilidad, falta de interés por las actividades laborales o la percepción de que el esfuerzo realizado no es valorado.
Finalmente, están los problemas de concentración, que pueden reflejarse en dificultad para tomar decisiones, menor creatividad, más errores o sensación de baja eficacia profesional.
¿Qué factores pueden afectar la salud mental en el trabajo?
El desgaste no depende únicamente de cuántas horas pasa una persona frente a una computadora o en su lugar de trabajo.
Entre las condiciones señaladas por Computrabajo aparecen las cargas excesivas, jornadas prolongadas, falta de autonomía, escaso reconocimiento y conflictos laborales. A estos factores se suma la presión por mantenerse disponible fuera del horario establecido, lo que dificulta separar la vida profesional de la personal.
Cuando estas condiciones permanecen sin atenderse, pueden afectar la satisfacción laboral, las relaciones personales y el desempeño. Para las organizaciones también pueden traducirse en ausentismo, rotación de personal y pérdida de productividad.
Cómo prevenir el desgaste laboral
Entre las recomendaciones compartidas por Computrabajo está empezar por reconocer cambios persistentes en el estado de ánimo, el descanso y la motivación, evitando asumir que sentirse agotado permanentemente es algo normal.
También recomienda establecer límites laborales, respetar horarios de descanso y generar espacios de desconexión digital; dedicar tiempo al ejercicio, actividades recreativas y relaciones personales; comunicar las cargas de trabajo y buscar apoyo profesional cuando los síntomas persistan o interfieran con la vida cotidiana.
Otro punto es evaluar el entorno laboral e identificar aquellas condiciones que afectan el bienestar para buscar alternativas de mejora o, cuando resulte necesario, explorar nuevas oportunidades profesionales.
Las empresas también forman parte de esta ecuación. El comunicado plantea medidas como cargas de trabajo razonables, liderazgos empáticos, reconocimiento, comunicación abierta y políticas que favorezcan el equilibrio entre la vida personal y profesional.
“Cuidar la salud mental no significa renunciar a las aspiraciones profesionales, sino reconocer que el bienestar es indispensable para construir una trayectoria laboral sostenible”, señaló Alejandra Martínez, responsable de Estudios del Mercado Laboral de Computrabajo México.
La especialista también hizo énfasis en no normalizar el desgaste: “el agotamiento constante no debe normalizarse como parte del éxito profesional y prevenir los riesgos psicosociales es una responsabilidad compartida entre organizaciones y trabajadores”.
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