Salud mamaria, una cita contigo todo el año

Hablar de salud mamaria no debería ser una conversación reservada para octubre. Aunque el mes rosa ayuda a visibilizar el cáncer de mama, el cuidado del cuerpo, la autoexploración, la mastografía, el seguimiento médico y la información clara necesitan formar parte de la vida cotidiana de las mujeres durante todo el año.

Esa es una de las principales reflexiones que deja el primer Índice de Concientización sobre Salud Mamaria México 2026, presentado por Avon y Fundación Instituto Natura. El estudio, elaborado a partir de 1,806 encuestas a mujeres mayores de 18 años, analiza qué saben las mexicanas sobre cáncer de mama, qué prácticas de cuidado realizan y qué condiciones facilitan o dificultan la detección oportuna.

El resultado muestra una brecha importante entre saber y actuar. El Índice obtuvo una calificación de 32 puntos sobre 100. Solo 32% de las mujeres encuestadas alcanzó niveles altos o muy altos de concientización sobre salud mamaria, mientras que 40% se ubicó en niveles bajos o muy bajos y 29% en un nivel medio.

Entre saber y poder cuidarse

Cuando se habla de cáncer de mama, la recomendación parece clara: informarse, reconocer cambios en el cuerpo, acudir al médico y dar seguimiento. Sin embargo, para muchas mujeres cuidarse también depende de tener tiempo, recursos, servicios de salud cercanos y una red de apoyo.

El Índice revela que, aunque 94% de las mujeres está dispuesta a modificar hábitos relacionados con alimentación, ejercicio o controles médicos, solo seis de cada 10 consideran tener las condiciones necesarias para hacerlo.

“Como mujeres, queremos cuidar nuestra salud, pero muchas veces enfrentamos obstáculos que lo impiden. Este Índice nos ayuda a comprender dónde están esas brechas y qué necesitamos fortalecer para que la información pueda convertirse en decisiones y prácticas de cuidado”, señaló Silvia Ojeda Espejel, directora de Fundación Instituto Natura México.

La salud mamaria, entonces, no depende solo de la voluntad individual. También está atravesada por las cargas de trabajo, las responsabilidades de cuidado, el acceso a citas médicas, la posibilidad de ausentarse del empleo y el acompañamiento para continuar el proceso.

En la presentación del Índice, Alma Ortiz, subdirectora general de la Asociación Mexicana de Lucha contra el Cáncer, lo resumió desde una mirada cercana al autocuidado: “Una mujer que se ama, se observa. Una mujer que se ama, se palpa. Una mujer que se ama, se ve al espejo y nota sus cambios”.

La ruta no termina en la mastografía

El estudio muestra que la mayoría de las mujeres reconoce el valor de actuar a tiempo: 73% sabe que la detección temprana aumenta las posibilidades de curación del cáncer de mama. El reto aparece cuando ese conocimiento debe convertirse en pasos concretos.

Solo 31% identifica correctamente cuándo debe comenzar a realizarse la mastografía si no presenta síntomas ni antecedentes. Además, aunque la mastografía es reconocida como una herramienta para detectar posibles anomalías, solo 29% identifica la biopsia como el procedimiento que permite confirmar un diagnóstico.

Esto revela que muchas mujeres conocen partes del proceso, pero no necesariamente la ruta completa. Acudir a una primera consulta no siempre garantiza continuidad. Después pueden aparecer obstáculos para realizar los estudios, revisar resultados, recibir seguimiento o llegar a una biopsia cuando el médico lo indica.

“Para muchas mujeres, la ruta comienza antes del consultorio: empieza cuando deciden priorizar su salud, aun con miedo y sin presentar síntomas. Necesitamos romper la idea de que, si no existen antecedentes familiares o molestias, no hay riesgo, y dejar de ver la mastografía o la biopsia como una sentencia. Son herramientas que brindan certeza”, afirmó Alma Ortiz.

En la presentación, la especialista insistió en que el miedo no debe detener la acción. También llamó a entender el tamizaje como una herramienta para descartar y no como una condena. “La salud mamaria es una esperanza”, dijo.

Cuidarse más allá del mes rosa

Otro hallazgo relevante es que la recordación de campañas no siempre se traduce en comprensión completa. En la presentación del Índice se explicó que 68% de las mujeres recuerda haber visto alguna campaña sobre cáncer de mama durante el último año, pero aún persisten dudas sobre cuándo iniciar estudios, qué examen detecta una anomalía, cuál confirma el diagnóstico y qué pasos seguir después.

Por eso, el llamado no es solo a hablar de cáncer de mama en octubre, sino a mantener la conversación durante todo el año. Como se planteó en la presentación, muchas personas se vuelcan al tema durante el mes rosa, pero la mastografía, la autoexploración y el seguimiento no tienen que esperar a una fecha específica.

La detección oportuna depende de que la ruta pueda completarse sin interrupciones: observar el cuerpo, acudir a consulta, realizar estudios, recoger resultados y continuar con la atención indicada. La autoexploración es importante y llegar al tamizaje también lo es”, insistió Alma Ortiz

Cuidar la salud mamaria no debe esperar a octubre ni a la aparición de síntomas. Empieza con información clara, acompañamiento, redes de apoyo y decisiones sostenidas durante todo el año.

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Marisol García Fuentes