Emprendedora gestionando inventario digital como parte del emprendimiento femenino

Emprendimiento femenino: tecnología e innovación desde lo cotidiano

El emprendimiento femenino también es un espacio para romper estereotipos de género y redefinir el papel de la innovación en la economía real. En muchas ocasiones, la transformación no surge en laboratorios ni centros de investigación, sino en la operación diaria de un negocio cuando una emprendedora decide incorporar tecnología para ordenar procesos, mejorar productividad y tomar decisiones basadas en datos.

En el marco del Día Internacional de la Niña y la Mujer en la Ciencia, esta conversación adquiere especial relevancia. La ciencia y la tecnología no solo se expresan en carreras STEM o en desarrollos industriales; también se materializan en soluciones concretas cuando llegan a manos de mujeres que emprenden y convierten el conocimiento en herramientas para hacer crecer sus empresas. Así, el emprendimiento femenino se consolida como un terreno donde innovación y transformación social avanzan de manera paralela.

Tecnología como herramienta de innovación

El emprendimiento femenino refleja la capacidad de adoptar herramientas digitales para competir en mercados cada vez más exigentes. Aunque persisten brechas estructurales, las mujeres han demostrado resiliencia y creatividad al incorporar sistemas que profesionalizan su operación y elevan su competitividad.

Datos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) señalan que solo tres de cada 10 profesionistas en áreas STEM son mujeres. Sin embargo, esta cifra contrasta con una realidad en crecimiento: miles de emprendedoras integran tecnología en sus negocios para ganar eficiencia, visibilidad y control operativo.

Desde el sector tecnológico, iniciativas como las impulsadas por empresas de software empresarial subrayan este impacto.

“Cuando una mujer incorpora tecnología a su negocio, no solo ordena procesos: gana autonomía, toma mejores decisiones y abre posibilidades de crecimiento”, señala Elvira Montero, cofundadora de Bsale.

Digitalización que transforma negocios

El caso de Lilia, fundadora de El Tuzo Plomero, ejemplifica cómo el emprendimiento femenino puede innovar desde la práctica cotidiana. Tras la pandemia, su empresa enfrentó el cierre de sucursales y una operación cada vez más compleja. Gestionar inventarios y equipos de venta se volvió un reto que amenazaba la estabilidad del negocio.

La adopción de un sistema digital de ventas marcó un punto de inflexión. Con la digitalización logró controlar inventarios, integrar medios de pago, emitir facturación y acceder a datos clave sobre el desempeño comercial. Más allá de una mejora operativa, la tecnología permitió profesionalizar la gestión y recuperar la certeza estratégica.

Este tipo de experiencias evidencian que el emprendimiento femenino no solo adopta innovación, sino que la adapta a contextos reales, transformando desafíos en oportunidades de crecimiento.

Innovar para transformar

Historias como la de Lilia muestran que la innovación también se construye desde la gestión diaria de los negocios. Cada vez que una emprendedora integra herramientas digitales, contribuye a ampliar la conversación sobre la participación de las mujeres en ciencia, tecnología y desarrollo económico.

En este contexto, el emprendimiento femenino representa una vía tangible para cerrar brechas, generar autonomía y fortalecer comunidades. La innovación deja de ser un concepto abstracto para convertirse en una práctica cotidiana que impulsa liderazgo, competitividad y transformación productiva.

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Redacción