El balón aún no rueda, pero el efecto ya se siente en los negocios. En México, el sector de franquicias comenzó el año con un ritmo sólido, pero lo que viene podría cambiar la escala del juego.
El evento deportivo no solo traerá turistas y partidos: traerá consumo, euforia y una ventana única para miles de negocios que operan bajo el modelo de franquicia.
“Creemos que va a cambiar ante la derrama económica por la Copa Mundial de fútbol… con dos puntos porcentuales más para llegar al 10%”, explica Ferenz Fehér, director de Feher Consulting.
Ese ajuste puede parecer técnico, pero en la práctica significa más ventas, más movimiento… y más presión por crecer rápido.
La euforia se traduce en consumo
Hay algo que el Mundial activa de inmediato: la reunión. La gente se junta, sale más, consume más. Y ahí es donde las franquicias encuentran su terreno natural.
Restaurantes llenos, pedidos a domicilio en aumento, filas en negocios de comida rápida. El patrón se repite en cada evento de gran escala, pero ahora con una dimensión mayor.
“Las personas están viendo los partidos, hay euforia y hay una mayor derrama económica”, señala Fehér.
Los números ayudan a dimensionarlo:
- Fast food: 45% del gasto esperado
- Restaurantes: 35%
- Delivery: 20%
A esto se suman giros como hotelería, transporte y tiendas de conveniencia, que acompañan el flujo de turistas y consumidores locales.
Abrir antes para ganar después
Pero el efecto no se queda en la caja registradora. También se ve en la velocidad con la que se están tomando decisiones.
Hoy, muchas marcas están adelantando aperturas. No porque no estuvieran planeadas, sino porque el timing cambió.
“Se están acelerando las aperturas para poder estar listos y atender esta alza en la demanda”, explica Fehér.
En otras palabras: el Mundial no solo impulsa ventas, también redefine calendarios.
Y detrás de esa prisa hay una lógica clara: quien llegue preparado, capitaliza.
¿Resaca mundialista? Cómo evitarla
Pero no todo es entusiasmo. En la conversación del sector hay una palabra que empieza a sonar con fuerza: resaca.
La “resaca mundialista” no es otra cosa que el ajuste después del pico. Cuando baja la euforia, el consumo se normaliza… y algunos negocios pueden resentirlo.
“Creemos que va a venir una ligera disminución”, advierte Fehér. El riesgo no está en el evento, sino en cómo se administra el éxito.
Por eso, las recomendaciones apuntan más a la disciplina que al entusiasmo:
- No inflar precios en momentos pico
- Evitar endeudamientos agresivos
- Mantener una experiencia consistente
“El consumidor actual castiga cuando se siente engañado”, advierte el especialista.
Reglas más claras para un sector que crece
Mientras el mercado se acelera, también lo hace el marco legal. Las recientes reformas a la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial buscan poner orden en un sector que crece rápido.
Para Karen Fehér, directora de Operaciones de Feher Consulting, el objetivo es claro: elevar el estándar.
“Se busca que el franquiciatario reciba un modelo de franquicia como debe de ser”, explica.
Esto implica mayor transparencia, procesos más ágiles y, sobre todo, modelos mejor estructurados.
Porque no todo lo que se vende como franquicia necesariamente lo es.
Más que un evento, una prueba de madurez
Hoy, el sector franquicias representa cerca del 5% del PIB en México y emplea a más de un millón de personas. No es menor. Y el Mundial llega justo cuando ese ecosistema muestra señales de consolidación.
Pero también es una prueba.
Una prueba de qué tan preparado está el sector para crecer sin perder equilibrio. Para aprovechar el pico sin comprometer el futuro.
Porque al final, el verdadero reto no es vender más durante el Mundial.
Es seguir creciendo cuando el estadio se vacía.
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