Emprendimiento científico: cuando la ciencia mexicana se conecta con el mercado global

El emprendimiento científico está dejando de ser un concepto aspiracional para convertirse en una vía real de desarrollo económico, innovación y transformación social en México. Un ejemplo claro es la reciente colaboración entre Banco Azteca y la Facultad de Química de la UNAM, que apuesta por formar talento capaz de llevar ideas científicas del laboratorio al mercado.

Del 12 al 24 de enero de 2026, se llevó a cabo el Campamento de Innovación y Emprendimiento Invierno 2026, un programa intensivo que reunió a 27 estudiantes organizados en ocho equipos, con un objetivo común: desarrollar proyectos de base científica con viabilidad comercial, escalabilidad y potencial de impacto social.

Ciencia con visión de negocio

A diferencia de los modelos académicos tradicionales, este campamento puso a los participantes frente a dinámicas reales del entorno empresarial. Los proyectos fueron evaluados bajo criterios de mercado, sostenibilidad y ejecución, reforzando una mentalidad emprendedora desde la ciencia.

Directivos y especialistas de Banco Azteca participaron como mentores, aportando una perspectiva estratégica y financiera que ayudó a los equipos a construir propuestas de valor sólidas, validar sus ideas y tomar decisiones alineadas con el mundo real.

Este acompañamiento permitió que los estudiantes desarrollaran habilidades clave para el emprendimiento científico, entendiendo que innovar no solo implica descubrir, sino también saber ejecutar, escalar y generar impacto.

13 generaciones formando científicos emprendedores

Con esta edición, el Campamento de Innovación y Emprendimiento suma 13 generaciones dedicadas a la formación de perfiles científico-emprendedores. En las ediciones 2025 y 2026, la participación de Banco Azteca ha sido clave para consolidar un modelo que integra educación, innovación y mercado, alineando el conocimiento académico con las necesidades reales del ecosistema productivo.

El programa contó con 25 ponentes y 28 mentores, además del respaldo de Banco Azteca para el desarrollo del campamento y el otorgamiento de apoyos a los equipos destacados. Como cierre, los participantes presentaron sus proyectos en un Demo Day, donde expusieron soluciones con bases científicas sólidas, modelos de ingresos definidos y validación temprana de mercado.

Proyectos con impacto y proyección internacional

El primer lugar fue otorgado a INVISIONAI, un proyecto enfocado en asesoría profesional de imagen para fortalecer oportunidades laborales. Como reconocimiento, el equipo realizará una estancia académica en la Universidad de California en San Diego (UCSD) en abril de 2026, ampliando su formación emprendedora con una perspectiva internacional.

El segundo lugar fue para NanodermX, una solución de acción rápida para la rosácea. El tercer lugar se otorgó de manera compartida a Breathum, tratamiento para asma, y Onkové, un visor de luz infrarroja para la identificación de tejidos cancerígenos en tiempo real.

Estos proyectos reflejan el potencial del emprendimiento científico en México cuando el talento cuenta con metodología, mentoría y una visión clara de mercado.

Vincular educación, innovación y desarrollo

La alianza entre Banco Azteca y la UNAM reafirma la importancia de conectar el conocimiento académico con el sector productivo. Impulsar científicos con mentalidad emprendedora no solo abre nuevas oportunidades profesionales, también contribuye a generar soluciones con impacto social, fortalecer el ecosistema de innovación y posicionar a México como un semillero de talento con alcance global.

En un entorno donde la ciencia, la tecnología y los negocios convergen cada vez más, iniciativas como esta demuestran que el emprendimiento científico puede ser un motor real de crecimiento sostenible y transformación para el país.

author avatar
Redacción