Hablar de emprendimiento en México suele estar cargado de lugares comunes: el joven que inicia en un garaje, el negocio que surge por falta de empleo o la idea de que la tecnología ya está resuelta para todos. La Radiografía del Emprendimiento en México 2025, elaborada por la Asociación de Emprendedores de México (ASEM) y con la colaboració de EY, permite salir de la anécdota y observar el ecosistema con datos duros y patrones claros.
El estudio, elaborado a partir de 2,748 encuestas a fundadores de MiPymes y grandes empreas en México, dibuja un país emprendedor heterogéneo, con trayectorias, motivaciones y retos muy distintos según la edad, el tipo de empresa y el grado de digitalización.
¿Quién está emprendiendo hoy en México?
Uno de los primeros mitos que se diluye es el de la edad. Aunque la edad promedio para emprender es de 31 años, el dato clave es que 71% de los fundadores tiene más de 34 años. Lejos del estereotipo del emprendedor veinteañero, la mayoría son personas que ya trabajaron para otros, construyeron una carrera y, con experiencia previa, decidieron lanzar su propio proyecto.
Al mismo tiempo, convive una generación más joven que ve el emprendimiento no como un plan B, sino como una opción profesional desde el inicio. En este grupo, los programas educativos de emprendimiento tienen un peso determinante: para los jóvenes de entre 18 y 24 años, haber pasado por estas experiencias formativas es cinco veces más relevante como motivación que para el resto de los emprendedores.
Emprender por elección, no solo por necesidad
Otra idea recurrente es que en México se emprende principalmente por falta de empleo. Sin embargo, la Radiografía del Emprendimiento en México 2025 matiza esta percepción. Las dos principales razones para iniciar un negocio —cada una con 29%— son la búsqueda de crecimiento personal y la identificación clara de una oportunidad de negocio. El desempleo aparece como un factor, pero no como el motor dominante.
Este dato cambia la narrativa: muchos emprendedores no llegan al emprendimiento desde la urgencia, sino desde una decisión consciente de desarrollo profesional y personal.
Un proyecto de largo plazo… con matices generacionales
El emprendimiento, para la mayoría, no es un experimento pasajero. El 87% de los fundadores planea seguir operando su empresa dentro de 10 años, lo que confirma que, para muchos, se trata de un proyecto de vida.
No obstante, la visión de futuro varía con la edad. Los emprendedores mayores de 55 años muestran una mayor inclinación a vender su empresa como estrategia de salida o retiro, mientras que los más jóvenes priorizan la consolidación y el crecimiento sostenido del negocio.
¿Cuánto tarda una empresa en ser rentable?
La rentabilidad es uno de los grandes temas para cualquier emprendedor. En promedio, una empresa en México tarda dos años y cuatro meses en alcanzar la rentabilidad.
El dato sorprendente es que las empresas fundadas por emprendedores menores de 34 años llegan antes a ese punto: en un año y 10 meses, casi medio año antes que el promedio. Sin embargo, esta rapidez tiene un contraste importante: su facturación es 67% menor que la de las empresas creadas por fundadores de mayor edad.
El estudio muestra así dos realidades distintas: negocios jóvenes que alcanzan pronto el equilibrio, pero con menor escala, y empresas lideradas por perfiles más experimentados que tardan más, pero logran mayores niveles de facturación.
El gran freno: el flujo de efectivo
Más allá del modelo de negocio o la edad del fundador, hay un problema transversal que afecta a miles de empresas: el flujo de efectivo. Casi 28% de las empresas sufre retrasos en los pagos de sus clientes, con una demora promedio de 62 días después de la fecha pactada.
La situación es aún más compleja para las empresas B2B, donde el retraso promedio se eleva a 76 días. Esto implica operar durante meses sin recibir ingresos por trabajos ya realizados, destinando tiempo y energía a la cobranza en lugar de a la innovación o el crecimiento.
Exportar no garantiza crecer
La internacionalización suele verse como una vía natural para escalar. No obstante, la Radiografía del Emprendimiento en México 2025 muestra un escenario más complejo. El 69% de las empresas que exportaban a Estados Unidos no logró aumentar sus ventas, y muchas se encuentran estancadas o en retroceso.
El impacto es mayor en las micro y pequeñas empresas: 79% de las que reportaron una caída en exportaciones pertenecen a este segmento, evidenciando su mayor vulnerabilidad ante cambios del entorno y su menor margen de adaptación.
Ante estos retos, Juan Carlos Cante, presidente del Consejo Directivo de la ASEM, destacó, “estamos conscientes de que nuestro país necesita más empresas, y que éstas sean más productivas y competitivas; por eso, desde la ASEM estamos comprometidos con traducir los hallazgos del estudio en programas para fortalecer la gestión empresarial y disminuir las posibilidades de cierre de las empresas”.
Proveedores de grandes empresas, la clave para dar el salto
Dentro del ecosistema, hay un grupo reducido que juega con reglas diferentes. Solo 12% de las empresas encuestadas es proveedor de una gran empresa, pero su desempeño marca una diferencia clara: exportan siete veces más, están más digitalizadas y reciben el doble de apoyos.
Esta integración en cadenas de proveeduría impulsa la profesionalización y abre puertas a nuevos mercados, aunque el acceso a estas oportunidades sigue estando concentrado geográficamente. En el sur del país, por ejemplo, solo 6% de las empresas logra integrarse como proveedor.
Tecnología e IA: una brecha generacional
La adopción tecnológica es otro de los grandes contrastes. En el caso de la inteligencia artificial, 66% de los fundadores menores de 24 años ya la utiliza, frente a 44% de los mayores de 55 años.
El principal obstáculo no es el costo, sino el conocimiento: 52% de quienes no usan IA afirma no saber cómo implementarla. Mientras tanto, su adopción crece de forma acelerada; por ejemplo, el uso de IA para diseño de sitios web aumentó 170% en un solo año.
Además, el estudio muestra diferencias en el uso: las empresas de servicios emplean la IA para análisis de datos y planeación estratégica, mientras que las de productos la concentran en tareas operativas como diseño gráfico o redes sociales.
Comercio electrónico: social y conversacional
Aunque la digitalización avanza, solo 46% de las empresas vende por internet. Entre los emprendedores jóvenes, el porcentaje sube a 59%, pero cae a 36% entre los mayores de 55 años.
Los canales predominantes no son las grandes plataformas, sino WhatsApp Business y Facebook, lo que confirma que el e-commerce en México es altamente conversacional. Aun así, entre quienes no venden en línea, 38% considera que no es necesario, cifra que aumenta a 54% entre los fundadores mayores de 65 años.
Ventas y apoyos: las principales carencias
Cuando se les pregunta en qué necesitan mejorar, 54% de los emprendedores señala la estrategia de ventas, especialmente la prospección de clientes. Esta necesidad es casi 30% mayor en las empresas B2B, donde vender implica procesos más específicos y especializados.
En paralelo, el acceso a apoyos sigue siendo limitado: 79% de las empresas no ha recibido ningún tipo de apoyo público ni privado, y 74% ni siquiera conoce los programas gubernamentales existentes, lo que revela una brecha importante de información y comunicación dentro del ecosistema.
El estudio está disponible para su consulta en tres modalidades: informe, infografía y, por primera vez, en formato de audio. Puede consultarse sin costo en: asem.mx/investigacion
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