Identificar la violencia, el primer paso que puede cambiarlo todo

En México, 7 de cada 10 mujeres han vivido algún tipo de violencia, pero apenas el 15% de la población puede reconocerla y nombrarla. Esta distancia entre lo que se vive y lo que se identifica muestra una realidad silenciosa: muchas mujeres siguen enfrentando agresiones que no siempre saben cómo definir o cómo detener.

Para poner luz sobre esta situación, Fundación Instituto Natura y Avon presentaron el Índice de Concientización sobre Violencia de Género, un estudio que revela qué tanto reconocemos, comprendemos y respondemos a la violencia. El objetivo es claro: ayudar a las mujeres a identificar la violencia, nombrarla y acceder a herramientas para actuar.

“Si no nombramos la violencia, la perpetuamos”, explica Silvia Ojeda, directora de Fundación Instituto Natura. Para ella, México vive “una sociedad emocionalmente despierta, pero que no confía en las instituciones”, por lo que transformar la conciencia en acción es urgente.

La violencia no siempre se ve: también se siente y se normaliza

La evidencia muestra que muchas formas de agresión están tan presentes en lo cotidiano que pasan inadvertidas. Aunque la violencia física y sexual suelen reconocerse, otras formas –emocionales, psicológicas, económicas o simbólicas– permanecen sin nombre.

El Índice de Concientización revela datos que explican por qué:

  • 70% de las mujeres ha recibido insultos, ofensas o malos tratos, violencia emocional que pocas veces se nombra como tal.
  • 40% de las personas no sabría cómo ayudar ante un caso de violencia; no por falta de empatía, sino por falta de guía.
  • 32% de las mujeres no reconoce como violencia situaciones que sí cumplen criterios de género.

Este desconocimiento limita la capacidad de pedir ayuda. Como señala la activista Olimpia Coral Melo: “No se puede defender lo que no se conoce. La intimidad también es un derecho”.

5 formas de violencia que también debemos nombrar

Dentro de la campaña #LlámalaPorSuNombre, Fundación Instituto Natura y Avon señalan cinco manifestaciones de violencia que muchas personas no identifican, pero que afectan profundamente la vida de las mujeres.

1. Forzar a una mujer a dejar su trabajo “por el bien del hogar”

Limitar la independencia económica es violencia patrimonial. Más del 40% de las mujeres ha enfrentado restricciones relacionadas con su trabajo o estudios: negar dinero, controlar gastos o excluirlas de decisiones económicas también es violencia.

2. Minimizar agresiones con frases como “solo fue un empujón”

Justificar empujones, gritos o celos normales perpetúa el ciclo de violencia. Herramientas como el Violentómetro ayudan a identificar señales tempranas. En México, cada día dos mujeres son asesinadas, según el Secretariado Ejecutivo (2025).

3. Opinar sobre cómo viste una mujer o juzgar su conducta

Los comentarios sobre apariencia, cuerpo o forma de ser son violencia simbólica: refuerzan estereotipos y afectan autoestima y libertad. No es una opinión inocente; es una forma de control.

4. Disfrazar el control como “cuidado”

Prohibir viajes, amistades, decisiones o ignorar su opinión es violencia psicológica. El 67% de las mujeres ha visto sus ideas minimizadas. Esta forma de violencia erosiona la autonomía y produce dependencia emocional.

5. Imponer decisiones sobre su salud sexual o maternidad

Presionar o impedir a una mujer decidir sobre su cuerpo es violencia sexual. Aunque existe un marco legal sólido como la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y la CEDAW, 30% de la población desconoce estas leyes.

Cuando una mujer identifica la violencia, todo cambia

Hay datos que abren esperanza. Cuando una mujer logra identificar que lo que vive sí es violencia, el nivel de reconocimiento sube del 54% al 86%. Y cuando una víctima pide ayuda directamente, 97% de las personas actúa.

Es decir, nombrar salva vidas. Por eso la campaña #LlámalaPorSuNombre busca que cada mujer pueda ver, sin dudas ni culpas, cuando algo está mal. Porque incluso la violencia más sutil deja huellas profundas.

Un llamado a la acción colectiva

Fundación Instituto Natura y Avon insisten en que este índice no es un cierre, sino un punto de partida. La invitación es clara: que medios, organizaciones civiles, empresas y comunidades usen esta información, acerquen herramientas y construyan entornos seguros donde ninguna mujer tenga que preguntarse si lo que vive “es normal”.

Reconocer y nombrar la violencia es una forma de acompañar. De abrir los ojos. De decir: esto no está bien, y no tienes por qué vivirlo sola.

Identificar la violencia es el primer paso. Nombrarla es el siguiente. Y juntos, sociedad y comunidad, podemos apoyar a que ninguna mujer vuelva a dudar de sí misma.

author avatar
Marisol García Fuentes